Nito Biassi

DECLARACION DE HELSINKI DE LA ASOCIACION MEDICA MUNDIAL

Escrito por orlanbia 04-01-2009 en General. Comentarios (0)

Principios éticos para las investigaciones médicas en seres humanos

Adoptada por la 18ª Asamblea Médica Mundial Helsinki, Finlandia, Junio 1964 y enmendada por la 29ª Asamblea Médica Mundial Tokio, Japón, Octubre 1975 35ª Asamblea Médica Mundial Venecia, Italia, Octubre 1983 41ª Asamblea Médica Mundial Hong Kong, Septiembre 1989 48ª Asamblea General Somerset West, Sudáfrica, Octubre 1996 y la 52ª Asamblea General Edimburgo, Escocia, Octubre 2000 Nota de Clarificación del Párrafo 29, agregada por la Asamblea General de la AMM, Washington 2002 Nota de Clarificación del Párrafo 30, agregada por la Asamblea General de la AMM, Tokio 2004

A. INTRODUCCION

1. La Asociación Médica Mundial ha promulgado la Declaración de Helsinki como una propuesta de principios éticos que sirvan para orientar a los médicos y a otras personas que realizan investigación médica en seres humanos. La investigación médica en seres humanos incluye la investigación del material humano o de información identificables.

2. El deber del médico es promover y velar por la salud de las personas. Los conocimientos y la conciencia del médico han de subordinarse al cumplimiento de ese deber.

3. La Declaración de Ginebra de la Asociación Médica Mundial vincula al médico con la fórmula "velar solícitamente y ante todo por la salud de mi paciente”, y el Código Internacional de Ética Médica afirma que: "El médico debe actuar solamente en el interés del paciente al proporcionar atención médica que pueda tener el efecto de debilitar la condición mental y física del paciente".

4. El progreso de la medicina se basa en la investigación, la cual, en último término, tiene que recurrir muchas veces a la experimentación en seres humanos.

5. En investigación médica en seres humanos, la preocupación por el bienestar de los seres humanos debe tener siempre primacía sobre los intereses de la ciencia y de la sociedad.

6. El propósito principal de la investigación médica en seres humanos es mejorar los procedimientos preventivos, diagnósticos y terapéuticos, y también comprender la etiología y patogenia de las enfermedades. Incluso, los mejores métodos preventivos, diagnósticos y terapéuticos disponibles deben ponerse a prueba continuamente a través de la investigación para que sean eficaces, efectivos, accesibles y de calidad. 7. En la práctica de la medicina y de la investigación médica del presente, la mayoría de los procedimientos preventivos, diagnósticos y terapéuticos implican algunos riesgos y costos.

8. La investigación médica está sujeta a normas éticas que sirven para promover el respeto a todos los seres humanos y para proteger su salud y sus derechos individuales. Algunas poblaciones sometidas a la investigación son vulnerables y necesitan protección especial. Se deben reconocer las necesidades particulares de los que tienen desventajas económicas y médicas. También se debe prestar atención especial a los que no pueden otorgar o rechazar el consentimiento por sí mismos, a los que pueden otorgar el consentimiento bajo presión, a los que no se beneficiarán personalmente con la investigación y a los que tienen la investigación combinada con la atención médica.

9. Los investigadores deben conocer los requisitos éticos, legales y jurídicos para la investigación en seres humanos en sus propios países, al igual que los requisitos internacionales vigentes. No se debe permitir que un requisito ético, legal o jurídico disminuya o elimine cualquiera medida de protección para los seres humanos establecida en esta Declaración.

B. PRINCIPIOS BASICOS PARA TODA INVESTIGACION MEDICA

10. En la investigación médica, es deber del médico proteger la vida, la salud, la intimidad y la dignidad del ser humano.

11. La investigación médica en seres humanos debe conformarse con los principios científicos generalmente aceptados, y debe apoyarse en un profundo conocimiento de la bibliografía científica, en otras fuentes de información pertinentes, así como en experimentos de laboratorio correctamente realizados y en animales, cuando sea oportuno.

12. Al investigar, hay que prestar atención adecuada a los factores que puedan perjudicar el medio ambiente. Se debe cuidar también del bienestar de los animales utilizados en los experimentos.

13. El proyecto y el método de todo procedimiento experimental en seres humanos debe formularse claramente en un protocolo experimental. Este debe enviarse, para consideración, comentario, consejo, y cuando sea oportuno, aprobación, a un comité de evaluación ética especialmente designado, que debe ser independiente del investigador, del patrocinador o de cualquier otro tipo de influencia indebida. Se obreentiende que ese comité independiente debe actuar en conformidad con las leyes y reglamentos vigentes en el país donde se realiza la investigación experimental. El comité tiene el derecho de controlar los ensayos en curso. El investigador tiene la obligación de proporcionar información del control al comité, en especial sobre todo incidente adverso grave. El investigador también debe presentar al comité, para que la revise, la información sobre financiamiento, patrocinadores, afiliaciones institucionales, otros posibles conflictos de interés e incentivos para las personas del estudio.

14. El protocolo de la investigación debe hacer referencia siempre a las consideraciones éticas que fueran del caso, y debe indicar que se han observado los principios enunciados en esta Declaración.

15. La investigación médica en seres humanos debe ser llevada a cabo sólo por personas científicamente calificadas y bajo la supervisión de un médico clínicamente competente. La responsabilidad de los seres humanos debe recaer siempre en una persona con capacitación médica, y nunca en los participantes en la investigación, aunque hayan otorgado su consentimiento.

16. Todo proyecto de investigación médica en seres humanos debe ser precedido de una cuidadosa comparación de los riesgos calculados con los beneficios previsibles para el individuo o para otros. Esto no impide la participación de voluntarios sanos en la investigación médica. El diseño de todos los estudios debe estar disponible para el público.

17. Los médicos deben abstenerse de participar en proyectos de investigación en seres humanos a menos de que estén seguros de que los riesgos inherentes han sido adecuadamente evaluados y de que es posible hacerles frente de manera satisfactoria. Deben suspender el experimento en marcha si observan que los riesgos que implican son más importantes que los beneficios esperados o si existen pruebas concluyentes de resultados positivos o beneficiosos.

18. La investigación médica en seres humanos sólo debe realizarse cuando la importancia de su objetivo es mayor que el riesgo inherente y los costos para el individuo. Esto es especialmente importante cuando los seres humanos son voluntarios sanos.

19. La investigación médica sólo se justifica si existen posibilidades razonables de que la población, sobre la que la investigación se realiza, podrá beneficiarse de sus resultados.

20. Para tomar parte en un proyecto de investigación, los individuos deben ser participantes voluntarios e informados.

21. Siempre debe respetarse el derecho de los participantes en la investigación a proteger su integridad. Deben tomarse toda clase de precauciones para resguardar la intimidad de los individuos, la confidencialidad de la información del paciente y para reducir al mínimo las consecuencias de la investigación sobre su integridad física y mental y su personalidad.

22. En toda investigación en seres humanos, cada individuo potencial debe recibir información adecuada acerca de los objetivos, métodos, fuentes de financiamiento, posibles conflictos de intereses, afiliaciones institucionales del investigador, beneficios calculados, riesgos previsibles e incomodidades derivadas del experimento. La persona debe ser informada del derecho de participar o no en la investigación y de retirar su consentimiento en cualquier momento, sin exponerse a represalias. Después de asegurarse de que el individuo ha comprendido la información, el médico debe obtener entonces, preferiblemente por escrito, el consentimiento informado y voluntario de la persona. Si el consentimiento no se puede obtener por escrito, el proceso para lograrlo debe ser documentado y atestiguado formalmente.

23. Al obtener el consentimiento informado para el proyecto de investigación, el médico debe poner especial cuidado cuando el individuo está vinculado con él por una relación de dependencia o si consiente bajo presión. En un caso así, el consentimiento informado debe ser obtenido por un médico bien informado que no participe en la investigación y que nada tenga que ver con aquella relación.

24. Cuando la persona sea legalmente incapaz, o inhábil física o mentalmente de otorgar consentimiento, o menor de edad, el investigador debe obtener el consentimiento informado del representante legal y de acuerdo con la ley vigente. Estos grupos no deben ser incluidos en la investigación a menos que ésta sea necesaria para promover la salud de la población representada y esta investigación no pueda realizarse en personas legalmente capaces.

25. Si una persona considerada incompetente por la ley, como es el caso de un menor de edad, es capaz de dar su asentimiento a participar o no en la investigación, el investigador debe obtenerlo, además del consentimiento del representante legal.

26. La investigación en individuos de los que no se puede obtener consentimiento, incluso por representante o con anterioridad, se debe realizar sólo si la condición física/mental que impide obtener el consentimiento informado es una característica necesaria de la población investigada. Las razones específicas por las que se utilizan participantes en la investigación que no pueden otorgar su consentimiento informado deben ser estipuladas en el protocolo experimental que se presenta para consideración y aprobación del comité de evaluación. El protocolo debe establecer que el consentimiento para mantenerse en la investigación debe obtenerse a la brevedad posible del individuo o de un representante legal.

27. Tanto los autores como los editores tienen obligaciones éticas. Al publicar los resultados de su investigación, el investigador está obligado a mantener la exactitud de los datos y resultados. Se deben publicar tanto los resultados negativos como los positivos o de lo contrario deben estar a la disposición del público. En la publicación se debe citar la fuente de financiamiento, afiliaciones institucionales y cualquier posible conflicto de intereses. Los informes sobre investigaciones que no se ciñan a los principios descritos en esta Declaración no deben ser aceptados para su publicación.

C. PRINCIPIOS APLICABLES CUANDO LA INVESTIGACION MEDICA SE COMBINA CON LA ATENCION MEDICA

28. El médico puede combinar la investigación médica con la atención médica, sólo en la medida en que tal investigación acredite un justificado valor potencial preventivo, diagnóstico o terapéutico. Cuando la investigación médica se combina con la atención médica, las normas adicionales se aplican para proteger a los pacientes que participan en la investigación.

29. Los posibles beneficios, riesgos, costos y eficacia de todo procedimiento nuevo deben ser evaluados mediante su comparación con los mejores métodos preventivos, diagnósticos y terapéuticos existentes. Ello no excluye que pueda usarse un placebo, o ningún tratamiento, en estudios para los que no hay procedimientos preventivos, diagnósticos o terapéuticos probados.

30. Al final de la investigación, todos los pacientes que participan en el estudio deben tener la certeza de que contarán con los mejores métodos preventivos, diagnósticos y terapéuticos probados y existentes, identificados por el estudio.

31. El médico debe informar cabalmente al paciente los aspectos de la atención que tienen relación con la investigación. La negativa del paciente a participar en una investigación nunca debe perturbar la relación médico-paciente.

32. Cuando en la atención de un enfermo los métodos preventivos, diagnósticos o terapéuticos probados han resultado ineficaces o no existen, el médico, con el consentimiento informado del paciente, puede permitirse usar procedimientos preventivos, diagnósticos y terapéuticos nuevos o no comprobados, si, a su juicio, ello da alguna esperanza de salvar la vida, restituir la salud o aliviar el sufrimiento. Siempre que sea posible, tales medidas deben ser investigadas a fin de evaluar su seguridad y eficacia. En todos los casos, esa información nueva debe ser registrada y, cuando sea oportuno, publicada. Se deben seguir todas las otras normas pertinentes de esta Declaración.

Nota de Clarificación del Párrafo 29 de la Declaración de Helsinki

La AMM reafirma que se debe tener muchísimo cuidado al utilizar ensayos con placebo y, en general, esta metodología sólo se debe emplear si no se cuenta con una terapia probada y existente. Sin embargo, los ensayos con placebo son aceptables éticamente en ciertos casos, incluso si se dispone de una terapia probada y si se cumplen las siguientes condiciones:

- Cuando por razones metodológicas, científicas y apremiantes, su uso es necesario para determinar la eficacia y la seguridad de un método preventivo, diagnóstico o terapéutico o;

- Cuando se prueba un método preventivo, diagnóstico o terapéutico para una enfermedad de menos importancia que no implique un riesgo adicional, efectos adversos graves o daño irreversible para los pacientes que reciben el placebo.

Se deben seguir todas las otras disposiciones de la Declaración de Helsinki, en especial la necesidad de una revisión científica y ética apropiada.

Nota de Clarificación del Párrafo 30 de la Declaración de Helsinki

Por la presente, la AMM reafirma su posición de que es necesario durante el proceso de planificación del estudio identificar el acceso después del ensayo de los participantes en el estudio a procedimientos preventivos, diagnósticos y terapéuticos que han resultado beneficiosos en el estudio o el acceso a otra atención apropiada. Los arreglos para el acceso después del ensayo u otra atención deben ser descritos en el protocolo del estudio, de manera que el comité de revisión ética pueda considerar dichos arreglos durante su revisión.

Conflcto Arabe-Israeli

Escrito por orlanbia 28-12-2008 en General. Comentarios (0)

Israel ataca a Palestina, Palestia responde, una vez, dos, tres, en tantos años de conflicto, cuantos...desde que a Israel lo conformaron como estado, desde que lo incertaron a la fuerza y fue ampliando su territorio invadiendo zonas (Libano conoce de los metódos de Israel) exigiendo desde la lástima, el genocido fue algo tremendo, Hitler fue inhumano, pero fue y fue hace más de 60 años, hasta cuando vamos a seguir hablando de lo que paso, además no fueron los judios las únicas víctimas del Holocausto, el drama del pueblo gitano, el drama de los homosexuales perseguidos también existió, Israel se vale del dolor para crear justificativo de sus acciones, ellos son el pueblo sufrido del mundo, pero ¿hasta cuando el genocido va a tapar los genocidos que Isarael comete?, ¿hasta cuando van a seguir usando la lástima como justifactivo de las másacres? Porque guarda, no solo se masacra con armas, si a un pueblo le manejo la distribución del agua potable también puedo cometer una masacre...

¿Hasta cuando Israel va hacer lo que quiere en el mundo, sin justificar sus acciones, hasta cuando va haber guerra en medio oriente? Quizás cuando nos demos cuenta que atrás de las cifras atroces de la muerte, 200, 300 ó 1000, detras de cada número hay una persona, con su historia, sus seres amados-odiados, su sabiduria y su estupidez, en fin detras de cada número hay un ser humano.

Ludmila

Escrito por orlanbia 13-12-2008 en General. Comentarios (2)

La imagen en el espejo era la mía, aunque mis ojos no la veían, hacía más de quince minutos que estaba renegando con el nudo de la corbata, crueles intentos de ser elegante cuando no se lo es, y peor aún cuando uno deja volar su mente, ¿qué estaba por hacer? ¿Cómo llegué a ser testigo de un casamiento?. Quizás porque fui el único que presencio la totalidad de los hechos inverosímiles, y hasta con un toque de irrealidad. Parecía que la existencia se hubiera sumergido en un cuento borgiano, donde los sucesos van más allá de ellos mismos, como en un laberinto formado por espejos, la realidad se refleja infinitas veces. No obstante, lo acaecido se acercó más a la realidad de un Lovecraft, de ese mundo donde la medicina muestra su lado oscuro, el lado detrás del límite de la muerte. ¿Cuánto horror puede haber en la muerte?.  Cruzar el límite fue el tema de Lovecraft, pero más que la muerte, fue el retorno de la muerte.

Los hechos fueron de ese tenor, y aquí mi mente se confunde en los eventos, no están claros, porque tampoco son claras las circunstancias que le dieron inicio, ni las respuestas que se dieron. ¿Cuándo estamos muertos? ¿Cuándo nuestro cerebro, ese mecanismo de proteínas, enzimas, y cargas bio eléctricas cesa en sus funciones? Entonces, ¿cuando estamos vivos?, ¿Cuándo comienza en sus funciones?. ¿Sólo somos eso, un complejo bioquímico y bioeléctrico, un enjambre de procesos neuroeléctricos con transmisiones de igual forma que una computadora? ¿O somos más?  Tantas preguntas para tan poco entendimiento, parece que estamos encerrados en una gran esfera, cuyos límites no nos son permitidos conocer.

Los hechos,  esa sucesión de actos que parecen inconexos, sin relación, ¿pueden dar la respuesta? No lo sé, los he repasado en mi mente una y otra vez, desde el sublime encanto de lo mágico, desde lo que me es permitido entender.

Todo comenzó hace aproximadamente seis meses, con un amigo antropólogo que en ese momento estaba en África, nos encontrábamos todas las noches, vía internet, para charlar en una sala de chat, para no perder el contacto, y contarle las novedades de su tierra, tan lejana en ese momento.

Habrá sido el destino, si es que existe un destino, pero algunas de las noches en que mi actividad no me permitía entrar, Horacio, mi amigo, igualmente entraba y, en esos momentos fue que conoció a Ludmila. Noches posteriores me permitieron conocerla, conocimiento virtual, conocimiento de la palabra escrita, palabra que se hace espejo del pensamiento. ¿Cómo podemos conocer a alguien a través de sus palabras escritas en una pantalla? O es que conocemos meros fantasmas, que nuestra imaginación da un toque de persona. El chat, nuevo vínculo entre personas que se sienten solas o no, pero que buscan y exploran una nueva forma de realizar un viejo rito, el de conocerse, el de encontrarse.

Fueron esos encuentros, entre comentarios de la realidad, entre chistes y charlas de café,  sin café compartido, que intuía que algo se estaba gestando, y del cual iba a ser testigo.

            Los encuentros con Horacio seguían su curso, pero cada vez con mayor participación de Ludmila, Ludmila y su encantadora forma de ser, sus palabras justas y precisas  con un toque de inocencia, frescura y desenfado, parecía más niña que mujer, quizás, y digo quizás, también me sentí tentado a darle a esas mágicas palabras escritas, un cuerpo y una mente a mi imagen de ideal,  y enamorarme de ella, pero, era sabido que sólo podía ser testigo.

            Los hechos se fueron dando entre confesiones de Horacio con Ludmila, de Ludmila con Horacio, confesiones que Horacio me contaba, y en sus palabras me estaba dando cuenta que él ya le había dado un cuerpo y una mente, se había enamorado. Platón sonríe desde su topos hiper uranos, el amor como él lo soñó encontró campo en el chat, pues que es éste sino el amor platónico en su esencia pura, un amor sin cuerpos, sin contactos, amor puro entre palabras escritas.

            Pero todo amor que se precie de tal, tiene que crecer, (desdibuja tu sonrisa viejo Platón) y para crecer tiene que pasar a ser de contacto, dar el paso al conocimiento real, al de los cuerpos.

            Entre ellos se habían dado todos los pasos, según Horacio (si es que hay una regla escrita para enamorarse por chat) y se conocían más allá de ese mundo de sobrenombres usados para poder dialogar, sobrenombre que muchos sólo usan para esa ocasión, ya se habían permitido entrar al mundo cotidiano, más allá del mundo del chat, o mejor dicho, mas acá del mundo del chat, habían dado el paso al conocimiento de su cotidianeidad y valga la coincidencia, los dos usaban sus verdaderos nombres, no había falsos nombres, ni escondrijo. Ella era Ludmila, él era Horacio.

            Compartieron sus mundos, el mundo del Antropólogo, el mundo de Horacio. El mundo de la ayuda a los que necesitan, el mundo de la trabajadora social, el mundo de Ludmila. Pero había algo que ella no sabía, que quedaba dentro de la esfera de la intimidad de los amigos, que Horacio me había encargado que fuera sus ojos y que diera ese paso, de conocerla físicamente. Me había dado la tarea de entrar al mundo real de Ludmila, al mundo que ella le había mostrado, o por lo menos eso creíamos.

            Y acá haré un alto, para hacer las preguntas que me vengo haciendo desde ese momento, ¿Me tendría que haber negado? ¿Tendría que haber puesto las excusas de que era a él quien Ludmila quería conocer y no a mí? ¿Que era una falta de respeto? Pero no lo hice, y los acontecimientos ya estaban escritos, Lovecraft escribía su nuevo cuento, mirándonos.

            Los datos de Horacio eran precisos, tenía todo lo que hacía falta para poder conocerla, en un primer instante sin que ella se diera cuenta, espiándola groseramente en su mundo cotidiano. Pero algo no resultó, días y días pasé en la puerta de su casa y no la veía, no salía, no se mostraba. No estaba en el trabajo y no estaba en su casa, sin embargo existía, todas las noches los contactos se repetían y, aunque Horacio insistía, los datos eran los mismos, y la vigía se repetía dando los mismos resultados, nada.

            Con el tiempo, sin decirle a Horacio, hice una averiguación que me sorprendió, entre en distintos horarios al chat y Ludmila estaba siempre, obvió pensé, no sale porque está continuamente en el chat, pero no podía ser, ella hablaba de trabajo, o sea que en algún momento tenía que salir y nadie puede estar conectado siempre, es una locura.

            Entonces decidí decirle a Horacio que haría un conocimiento directo, que me presentaría y le diría a Ludmila quien era, que las cosas ocultas siempre salen mal, y que era mejor así, le pareció justo el argumento, me tendría que haber quedado callado, pero era más fuerte las ganas de develar el misterio, ya que eso era para mi Ludmila, un misterio. Quede con Horacio que iba a ir al día siguiente, a la tarde. Nunca los sucesos fueron tan asombrosos ni tan misteriosos. Golpeé en la puerta de esa casa que por fuera conocía tan bien y me atendió una mujer mayor, que ya había visto que entraba y salía; le pregunté por Ludmila y le expliqué que la conocía de Internet que charlábamos seguido por chat y todo lo necesario para demostrar mi conocimiento sobre ella. La mujer me miró con asombro y miedo, me preguntó si era una broma de mal gusto. Entonces  en mi estupor le pregunte si allí no vivía esa persona, a lo que ella insistió que me vaya con mi broma o llamaría a la policía. Fue mi insistencia y algunos datos que Horacio me había dado que hicieron que la mujer me dejara entrar y me mostrará lo que hasta ahora es el misterio más grande de mi vida. Mientras entrábamos me contó, que allí vivía una persona que se llamaba Ludmila con esas características, que ella era la madre, pero que no podía ser la misma, ya que hace ocho meses aproximadamente por una afección hepática, entró en estado de coma, y que estaba desde hace unos seis meses en la casa con todo lo necesario para sobrevivir, diciendo esto último, entramos a una habitación donde en una cama una mujer estaba completamente cubierta de cables y tubos, parecía más una sala de terapia intensiva que una habitación en una casa de familia.

No, no podía ser Ludmila, era evidente, esa pobre mujer con todos esos tubos y cables conectados a su cuerpo no podía ser ella, le pedí disculpas a la mujer y diciéndole que debía ser un error producto de una serie de coincidencia que se concatenaron y llevaron a ese tremendo error, me fui con una gran angustia. ¿ Qué le decía a Horacio? ¿Cómo le explicaba que la mujer que él amaba, era toda una mentira, que había tomado los datos de otra persona para hacer el engaño?.

Decidí ser frontal, decírselo sin vueltas, ser lo más duro posible para poder romper el encantamiento. Y así fue, le conté todo lo que vi, y le conté todo lo que la mujer me había contado. Cruel destino del Chat, no poder estar al lado de la persona para ofrecerle el consuelo del hombro para que pueda llorar, porque sé que lloró y,  paso como en todo los casos a la incredulidad, me insistía que no podía ser, que era otra Ludmila, que nos equivocamos, que ella no mentía, y me dijo, para mi asombro, que tenía una foto de ella que le había mandado en esos días para que pudiera tener un recuerdo de ella. Se la pedí de inmediato, y accedió, me llegó la foto, no podía de la impaciencia para poder verla, y para mi asombro, la Ludmila de la foto era la misma mujer que estaba en la cama en esa casa, más rozagante, más fresca, pero era la misma. Le dije que era ella pero que no podía ser, que debía ser una amiga que estando completamente loca y había adoptado la personalidad de Ludmila. En ese instante nos dimos cuenta que ella se había conectado, entonces ante la angustia de mi amigo, la increpe duramente, que quién era, que ya sabíamos que no era Ludmila, que  nos dijera quién era. El diálogo fue muy duro, ella insistiendo que era Ludmila, yo negándolo, hasta que ella se salió de la sala y mi amigo también, claramente enojado conmigo.

No podía pensar en otra cosa, mis días se había hecho un gran vacío, por un lado por la perdida de mi amigo, por otro, el misterio, ¿quién era Ludmila?. Mentía era evidente. Pero ¿por qué insistía?.  Los días se sucedieron, no entraba más a chatear, sé que mi amigo y Ludmila seguían, porque la vez que entré los vi, y ni me hablaron. Todo iba a quedar así,   hasta que en una revista de computación leí un artículo en el cual hacían una comparación entre el cerebro humano y el funcionamiento de las computadoras, y allí en ese instante se me ocurrió la explicación más loca e irreal pero, como decía Sherlock Holmes, si descartamos todas las hipótesis contrastándolas, la que queda por más inverosímil que fuera tiene que ser la verdadera.

La Ludmila del chat era la Ludmila que estaba en esa cama en estado de coma, tenía que encontrar algunas piezas que me faltaban. De inmediato me fui a la casa de Ludmila, hablé con la madre y le pregunté si la computadora que había visto, estaba conectada con alguna otra computadora, la madre me explicó que sí, esa computadora que regulaba todo el sistema que mantenía con vida a Ludmila, estaba conectada por medio de un satélite a la computadora de la Clínica donde la habían atendido a Ludmila y desde allí monitoreaban todas las funciones de Ludmila, sin tener que venir a visitarla, salvo cuando entraba en crisis.

Dios, pensé, ¿cuántos misterios hay todavía en la mente humana? Sí, esa Ludmila era la Ludmila del Chat, era ella. ¿Cómo es posible? ¿En que parte de ese cerebro que creemos descompuesto se ha refugiado Ludmila y de allí con su sistema bioeléctrico se conectó a la computadora buscando la única salida que le permitía vivir, aunque sea virtualmente? ¿Cómo pudo su mente encontrar ese refugio, inventarse todo un mundo real para poder sobrevivir? Y, la pregunta más importante  ¿ella podría volver?, ¿Se le podría decir, sin que se enloquezca, sin que pierda la razón por completo, sin que muera? Lovecraft, afilaba el lápiz.

No le dije nada a la madre, me hubiera creído completamente loco, pero esa noche, entré al chat e insistiendo logré que Horacio me leyera, le expliqué mi teoría, le insistí con mi teoría, le supliqué mi teoría, hasta que cansado me dijo que si era cierto, de que servía, si esa Ludmila era la misma que estaba en ese momento en el Chat, de que le servía si estaba en coma, que dejará las cosas tal cual eran, que por lo menos así, la tenía todas las noches, y que no lo molestara que Ludmila le estaba hablando. Le contesté que había una posibilidad de que volviera, de que la tuviera viva, y que era lo mejor para ella, que ese fantasma tenía que cesar. Tuvimos una larga discusión, por un lado porque seguía hablando con Ludmila, por otro porque yo insistía. Hasta que recordé algo que me dijo la madre, si seguía un tiempo así, iban a autorizar a los médicos para que antes que se deterioren los órganos, donarlos,  para que otros vivan la vida que ella no puede vivir, se lo dije, crudamente y cruelmente, me escuchó, se disculpó con Ludmila pero tenía que irse y nos fuimos a otro lugar para chatear tranquilos, salí previo insultos de Ludmila que sospechaba que era por mi culpa.

Una vez en el otro sitio, le expliqué mi plan de ir a la casa de Ludmila, con una Notebook y explicarle, en forma que no sea tan cruda, lo que pasaba y que tenía que buscar el camino para salir de allí, de buscar el regreso, pero que tenía que estar él, tenía que venir a la Argentina y hacer el encuentro, ya que si Ludmila había vivido solamente la realidad de ese mundo virtual, tenía que ser a él a quien viera en el momento que despertará y entrará al mundo real, a lo que me preguntó ¿Y si no despierta y se niega a salir? ¿Y si despierta y no me reconoce? ¿Y si muere? Le contesté lo único que podía decirle, esos son los riesgos que tenemos que correr. Aceptó, me pidió un tiempo para hacer los tramites, pedir la licencia y en el próximo vuelo, vendría, mi labor sería explicarle la teoría a la familia de Ludmila y autorizarnos a que lo hagamos.

Fue más fácil explicarle a la familia mi teoría de lo que había pensado, ya que llegué en el momento en que estaba un médico de la clínica con un Ingeniero en Sistema, que era el encargado de mantener funcionando las redes de computadoras con el sistema de la clínica y para mi mayor fortuna habían detectado una actividad inusual, más allá de los registros que la computadora hace normalmente, se había detectado que de esa computadora se entraba a una página de chat y estaban, en cierta forma averiguando si alguien más estaba usando esa maquina que no sea para otra actividad que el monitoreo. Los familiares respondieron con indignación, le decían que como podían pensar que iban a poner en riesgo la vida de su hija, usando el sistema que la mantiene viva para jugar, a lo que el Ingeniero respondió que no eran ellos los que pensaban, sino que el mismo sistema registra la actividad, y dentro de la actividad registrada, se detectó que desde esa maquina se entraba a páginas de chat. La discusión seguía creciendo no sólo en tono sino en volumen, entonces decidí intervenir, ya que había permanecido como espectador, y dije, disculpen pero ambos tienen razón, me miraron con cara de asombro y con cara de decir ¿y éste quién es?, ambos tienen razón repetí, la maquina a sido usada para entrar al chat, pero no fue nadie de la familia.

Hubo un pequeño silencio, a lo que el Ingeniero dijo, entonces Ud. es el que entra. No, además es imposible, porque si se entra por la maquina, es la tercera vez que estoy en esta casa, lo que la señora confirmó. Entonces quién entra, preguntó el médico, Ella,  dije señalándola a Ludmila.

Convencer a la familia fue fácil, al médico, un parto, pero lo logré, con el argumento final de que no se pierde nada con intentarlo, además hice que entráramos al chat con la Notebook del Ingeniero y allí estaba Ludmila hablando con otras personas, le dije al médico que le hiciera preguntas, como que conocía una persona que conocía una chica Ludmila que era Trabajadora Social, etc.,  y confirmamos los datos. A todo esto, el Ingeniero hizo que en la central chequearan el uso de la computadora de Ludmila y confirmo que estaba conectada pero no solo a la computadora del sistema médico, sino que se desviaba, como había mostrado con anterioridad, hacia una computadora de la clínica con Internet y que ésta, estaba en una página de chat, la página donde estábamos nosotros.

Lo hice salir al médico del chat, por las dudas, y le explique mi plan a él y a la familia, les conté de Horacio (acá haré una pausa, algo que nunca le dije a Horacio, la madre me contó de un Juan Carlos, que estaban saliendo, pero que después de lo ocurrido la fue a ver un par de veces y nunca más)y que con él nos pusimos de acuerdo para que en cierta forma hacer lo que hicimos recién, conectarnos con ella y, conducirla poco a poco, para que salga del escondite de su mente, después de muchos cabildeos el médico acepto con la condición de que los dos estuvieran en el momento, mejor pensé, así habría más control.

            Horacio me mando un mail que confirmaba su llegada dos días después de la reunión con la familia y el médico, les llame por teléfono a la familia y está quedó en confirmar la fecha de reunión al médico de la clínica.

            El día de la reunión se concretó llegamos con Horacio a la casa de Ludmila, parece que le impresionó a la madre, claro, Horacio mide un metro noventa, tiene ojos verdes, barba oscura, un intelectual en el cuerpo de Stallone. Entramos con Horacio y estaba el médico con un enfermero y el Ingeniero, en total eran entre ocho o nueve personas, demasiado, pensaba,  si Ludmila reacciona se puede asustar.

            Horacio conectó la maquina pero Ludmila no estaba, la buscamos hasta que el médico se dio cuenta que se estaba haciendo la revisión de rutina del estado de Ludmila, por lo tanto no podía conectarse, ya que todo el sistema estaba ocupado en realizarlo. Teníamos que esperar a que terminará. ¿Qué estaría pensando en esos momentos Ludmila? ¿Dormiría,  sería una especie de descanso para su mente?. Horacio permaneció lo mismo conectado.

            En un momento dado Ludmila entró en la sala, y se pusieron a charlar con Horacio en privado, le preguntó porque había entrado a esa hora, y Horacio le dijo que era porque la extrañaba mucho, el diálogo divagó por unos quince minutos. A todo esto el médico monitoreaba sus funciones con el enfermero de forma manual. En ese momento Horacio derivó el diálogo hacia un posible encuentro y que si en realidad ello lo quería conocer, le respondió con inusitado entusiasmo, a lo que Horacio le dijo que él también, pero que le daba nervios el pensarlo. Bueno, le dijo ella, pero no hay que preocuparse, total tenía todo el viaje desde África para ir haciéndose la idea. En ese instante Horacio se jugó el todo por el todo, le dijo que ya no estaba en África, que estaba en Buenos Aires. Hubo un silencio del lado de Ludmila. El médico anunció que se la había subido la presión arterial. Ludmila le preguntó por que no le había dicho nada, porque le ocultó eso. Es una sorpresa dijo Horacio, describime  tu casa, le largo a boca de jarro, decime como es el lugar de donde chateas, Ludmila le describió la habitación donde estábamos. ¿Estás sola? Sí, le dijo, ¿cuánto hace que estás sola? Le pregunto, no te parece raro que siempre estés sola, que no esté tu mamá, ni nadie de tu familia, no hubo respuesta. La presión arterial sigue subiendo, esta en límite, dame algo para compensar, le dijo al enfermero. Lovecraft deliraba con un final apoteótico.

            Si es raro, dijo al final Ludmila. Claro que es raro, le escribió Horacio es raro, porque vos no estás ahí, todo lo que ves es un entorno virtual que creaste para protegerte de tu enfermedad, que ¿estoy enferma? dijo Ludmila, y vos ¿cómo sabés? Horacio demoró un poco pero al final escribió, porque estoy en tu habitación, con una Notebook, mirándote. Un gran silencio del lado de Ludmila. La tensión se normaliza, digo el médico, siga, siga que va bien. Estoy esperando que vuelvas a este mundo, el real. Los dos lo sabemos, como sabemos que te amo,  que te estoy esperando. Está compitiendo, gritó el médico de alegría, hay que sacarle el respirador, siga,  siga escribiendo le digo a Horacio.

            Y Horacio siguió divagando que la  esperaba, que la necesitaba, divago por quince minutos sin  respuesta,  hasta que un fuerte suspiro se sintió en la pieza...

- NITO, NITO, que té pasa loco,  deja de volar, y termina de arreglarte que por lo menos a mi casamiento quiero llegar puntual. Me grito Ludmila para sacarme de mis pensamientos.

- Esta bien no grités, que no me puedo hacer el nudo de la corbata. Le dije

- Todavía estás con eso, dame inútil, que te lo hago yo.

            Agarró la corbata y me hizo el nudo.

- ¿Qué té pasa? Me preguntó suavemente mientras acomodaba la corbata en mi cuello, tenés los ojos con lagrimas.

- Estaba acordándome de todo y sabes que

- ¿Qué?

- Estoy contento, le cagamos el final del cuento a Lovecraft.

- ¿El qué?. . . Que loco que sos . . .  debe ser por eso que te quiero, me dio un beso en la mejilla y agregó,  vamos que Horacio nos espera.

- Sí, vamos                                                  Fin

 

 

Dedicado a Ludmila, la que conozco, mi amiga del Chat con la cual charlamos y nos entretenemos y a la Ludmila, la que no conozco, la que tuvo una enfermedad hepática entró en coma y salió de él. A las dos, de la unión de sus historias, es que se inspiró este cuento.

Palabras

Escrito por orlanbia 21-11-2008 en General. Comentarios (0)

Palabras, palabras, palabras.

Tantas palabras dichas,

tantas palabras por decir,

tantas palabras que se dicen.

Y discursos serios que defienden,

discursos serios que atacan,

discursos serios que nada.

Palabras, palabras, palabras.

Y conferencias serias que explican,

conferencias serias que complican,

conferencias serias que nada.

Palabras, palabras, palabras.

Y charlas de café que discuten,

charlas de café que ríen,

charlas de café que nada.

Palabras, palabras, palabras.

Tanta palabras dichas,

tantas palabras por decir,

tantas palabras que se dicen.

Tantas palabras y ninguna sirvió.

Nada valieron, nada explicaron,

frente a ese niño pequeño,

que en una calle de Basora

lloraba desconsoladamente

de hambre, de sed, de miedo,

de soledad por su padres

que ya no estaban.

Y palabras, palabras, palabras

que de nada sirven,

que nada valen

frente a un solo hecho,

a una sola lágrima.

Y palabras, palabras, palabras.

 

Nito Biassi

Cárceles

Escrito por orlanbia 09-11-2008 en General. Comentarios (1)

Hay cárceles construidas

Con gruesos muros de piedras

Y grandes alamedas,

Con duros barrotes de acero

Con guardia armados,

Armados con armas de muerte,

En su interior se pasean

Figuras altaneras, arrogantes

Que han perdido el lenguaje cotidiano

Para hablar un nuevo lenguaje.

Figuras cuyas sombras

Se acurrucan en un rincón

Temblorosas, asustadas, anhelantes.

 

Hay cárceles construidas

Con calles y veredas,

Con árboles y perros que mueven la cola

Con gruesos muros de corrupción

Y grandes miserias

Con duros barrotes de hambre.

Con guardias armados,

Armados con armas de indiferencia.

En ellas se pasean

Tristes figuras harapientas,

Con el cuerpo doblado por el hambre

Con la cabeza gacha

Y el espíritu lleno de tristeza.

Tanta tristeza que aún convirtiéndose

en altaneras y arrogantes,

sus sombras se acurrucan

en un rincón temblorosas, asustadas

anhelantes.

Entre ésta cárcel y aquella

Entre aquella y ésta

No veo diferencias

Ninguna diferencia.

 Nito Biassi